Vivir situaciones de abuso, como la que mencionas, es muy doloroso y tiene muchas consecuencias. Nos afecta en cómo nos vemos a nosotros mismos, en cómo nos comportamos, y nos da miedos e inseguridades, como el miedo al abandono o al rechazo. Esto es completamente normal. Todos los que hemos pasado por algo así desarrollamos formas de protegernos y sobrevivir, pero esas formas también pueden traer consecuencias. Como lo que vivimos fue violento, esas defensas no siempre sirven en contextos donde no hay violencia. Sin embargo, lo positivo es que se pueden aprender nuevas maneras de relacionarse con el tiempo.
Primero, quiero que sepas que no es tu culpa. Los adultos responsables (como tus padres) deberían tratarnos bien, cuidarnos y darnos la mejor educación posible. Es muy injusto que tengamos que vivir estas situaciones, ya que no las merecemos. Sin embargo, aunque tu familia o amigos puedan entender algunas de tus reacciones, también es importante que sepamos que es nuestra responsabilidad hacernos cargo de eso. No se trata de culparnos, sino de ser conscientes de lo que necesitamos mejorar para vivir relaciones más sanas. Las personas que nos rodean, como parejas o amigos, tampoco tienen la culpa de lo que hemos vivido. El hecho de que estés buscando ayuda de un especialista es increíblemente maduro y valiente, y creo que puede ser de gran ayuda.
Respecto a la chica de la que hablas, y si estás preparado o no, me gustaría preguntarte: ¿qué significa para ti estar preparado? Tener amigos, un «rollo» o una pareja puede ser muy bonito, pero también debemos ser conscientes de lo que podemos dar y de lo que no. Si estar en esa situación te va a hacer mal, tal vez lo mejor sea ser honesto con ella y decirle que no te sientes preparado para más en este momento. Que te guste y que te tire indirectas no significa que debas decir que sí si no te sientes listo. Además, decir que no no tiene por qué significar el fin de vuestra relación. No se trata de rechazarla como persona, sino de respetar tus propios sentimientos y límites. La amistad también va de eso: respeto mutuo.
Aun así, también te quiero decir que puedes decirle que sí, incluso si tienes miedo. Muchas veces, el miedo es solo eso: miedo. Si no es tan grande como para que te cause malestar y te sientes preparado para manejarlo puede ser una oportunidad para enfrentarlo sin que te genere una incomodidad excesiva. Y si después de un tiempo, o al estar en la situación, decides que no quieres seguir, tienes todo el derecho de cambiar de opinión. El miedo no siempre es un obstaculo.
Y, por mi experiencia, miedos muy común en las personas que hemos sufrido maltrato por parte de nuestros padres es temer ser como ellos, causar daño a la gente y que otras personas vean esa parte de nosotros y nos rechacen o nos dejen. Pero te aseguro que no tiene por qué ser así. El simple hecho de que te importe no caer en esos patrones ya muestra que estás tomando control sobre tus emociones. Poco a poco y a tu ritmo aprenderas a relacionarte de manera diferente, con esta chica o con otras personas, y ese miedo se va ir haciendo más pequeño ❤️
Espero haberte ayudado. Un abrazo.

Euskera
English