Es algo que se va construyendo a la vez. Necesitamos el amor de otros para amarnos y también tenemos amor dentro para nosotros y para los demás. Dar amor repercute en nuestro amor propio y en el amor propio de quienes reciben ese amor. Creo que sí puedes amar, pero con cuidado de no olvidar tus necesidades por el camino. Un esfuerzo importante es preguntarte cuáles son tus necesidades y qué puedes hacer tú por ti mismo, cómo puedes cuidarte (amarte). Escuchándote solo a ti ¿Qué necesito yo realmente? Y empezar a buscar por ahí. A veces el cuerpo nos dice cosas que hay que reflexionar. ¿de qué me quiere proteger este miedo? ¿Qué pérdida me recuerda esta tristeza? ¿Qué parte de mí me dice que no encaja socialmente mi vergüenza?
Es un tema muy interesante, la verdad creo que en el momento en que empiezas a decir que no a aquello que no te gusta o no quieres (conocer tus límites) ya te estás queriendo. Lo mismo con buscar lo que te hace bien realmente (no lo que te han dicho que te hará bien).
Saludos y ánimo