No sé cómo explicarlo, pero yo a día de hoy te puedo responder fácilmente después de aprender sin querer (tampoco me toca ahora soltarte el graaan cambio que poco a poco hice, tanto físico como mental). Pero tómalo con calma. Por supuesto que te pueden querer y DEBES dejar que te quieran. Las personas que te muestren un mínimo afecto, es porque, a pesar de ser conscientes de tus defectos, ven mucho más fácilmente que tú, y valoran, tus virtudes. Eso es que eres una persona que merece la pena desde fuera. Sé que es difícil, pero tienes que obligarte a dejar de apartar gente que te aprecia. Porque sabes que en el fondo tú mismo/-a acabas evitando ese contacto social, seguramente por terror a que aprovechen tus defectos y debilidades para hacerte más daño del que tú te haces. Una vez consigas aunque sea una persona que demuestre serte fiel y real, naturalmente vas a aceptar que te ayude con tus complejos y pensamientos intrusivos. Desde ahí y batallando poco a poco, vas a encontrar el clímax del bienestar. Vas a quererte, vas a saber de dónde vienen tus problemas, vas a probar caminos que, si fallan, descartas y pruebas otros hasta que te funcionen para saber manejarlos. Vas a querer a gente que merece la pena y, que aunque te puedan fallar en algún momento, te han dado el avance de ser más abierto/-a y va a ser mucho más fluido con gente posterior. Perdón por la chapa, pero como punto final, tampoco necesitas que te quieran, pues la gente va y viene, todo avance va a ser prioritario para tu relación contigo, que siempre te tendrás.