Al contrario que el resto de comentarios, yo sí considero que hay una contradicción. Me explico: si bien existe una dinámica histórica de opresión hacia la mujer, es injusto reponsabilizar de ella a un hombre en la actualidad.
La mayoría de actos violentos hacia las mujeres —o, al menos, los que son penados— se dan en un contexto de pareja. Ahí, en muchas ocasiones, lo que se articulan son contextos emocionalmente complejos: celos, engaños, mentiras, maltrato psicológico mutuo… Es difícil, más allá de una consigna en una pancarta, sostener que esas agresiones se dan «por el hecho de ser mujer». Del mismo modo que el maltrato hacia los hombre, en ese mismo tipo de contexto, no sea da por el hecho de ser hombres; del mismo modo que no entendemos que ese marco afecte a una pareja homosexual formada por dos mujeres, etc.
Cuestionar el marco regulador, como hace el autor del hilo, no implica negar o invalidar la violencia histórica hacia la mujer. Creo que se merece un debate más serio y, sobre todo, honesto.

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