Soy un hombre que sufrió maltrato por parte de una exnovia. Maltrato chungo, con papeles del médico y psicológo de «este tío sufrió maltrato». Y sé cómo te sientes porque yo también sentí lo mismo que tú: que para nosotros no había ayuda. Y no te voy a engañar, hay poca, la verdad. Estoy de acuerdo contigo en que igual, al menos, estaría bien que en las unidades de salud mental hubiese alguien que pueda decirnos «tu maltrato es válido y mereces ayuda». O incluso que hubiese algún grupo de apoyo y asistencia. Yo tuve suerte: buena psicóloga, médico de cabecera dispuesta a ayudar, pero al ir a buscar ayuda y comprensión me encontré con la nada. O con gente con muy malas intenciones.
Hasta que me empezaron a ayudar quienes menos me esperaba: amigas feministas que estaban en asociaciones y demás. Ahí si tuve gente diciéndome «te creo y mereces ayuda y guía». Nunca me trataron como el enemigo o dijeron que mentía. Luego supe que muchos signos de maltrato siguen un patrón tan evidente que da igual que seas un tío, son signos de maltrato super reconocibles, y por eso lo habían visto a la primera. Y ahí comprendí por qué hay leyes específicas para proteger a las mujeres: porque el motivo por el que esas amigas eran capaces de verlo a la primera… es que para ellas el maltrato no era algo excepcional, sino algo que veían y sufrían a diario. Y con más riesgo de acabar muertas que nosotros.
Creo que no estás equivocado: un poquito de ayuda extra no estaría mal. Somos pocos pero también lo hemos sufrido. Es como el cáncer de mama, que se incide en que haya revisiones en mujeres, pero resulta que también lo sufren los hombres. No creo que el motivo sea sexista, sino que primero se está atendiendo el problema «más grande», porque las cifras de maltrato y víctimas femeninas es una burrada, pero poco a poco también irán aumentando las herramientas para nosotros

Euskera
English