Traumas del colegio

Foro de preguntas

Traumas del colegio

Tengo 22 años. Fui a un colegio católico sólo para hombres. Yo siempre fui un chico tímido, regordete y buenecito.

Con 11 años en mi clase todo el mundo empezó a hablar de pajas. De repente todos se hacían y presumían de ello. Los profesores también empezaron a hablarnos de ello como algo normal a nuestra edad pero que debía evitarse “al ser pecado”.

Los chicos más populares, atléticos e inteligentes, que ya quedaban con chicas también hablaban abiertamente de sus pajas. Yo como tenía complejo con mi cuerpo siempre les había admirado.

Se la pelaban todos, desde el macarra matón hasta el ojito derecho del profe. Se hablaba más de pajas, pollas y semen que de chicas, culos o tetas (perdón por si alguien se ofende, pero es para intentar reflejar el ambiente).

Yo no me había desarrollado ni física ni sexualmente y todo aquello me abrumaba. Me parecía imposible que en un colegio como el mío, con chavales en teoría cristianos aquello pudiera pasar. Yo no sabía ni lo que era una paja hasta que empezaron a hablar de esto.

Al final después de tanta presión social también acabé haciéndome pajas. Empecé con 12 años, un año más tarde que la mayoría. Como siempre había estado acomplejado de mi cuerpo y admiraba a los chicos populares (aparte de todo el componente sexual homoerótico que se daba cuando todo el mundo hablaba de pajas y porno), lo que me excitaba era pensar en mis compañeros más guapos. Y desde entonces igual. Solo me excitan  vídeos de twinks pelandosela.

Yo no me considero homosexual. No me veo en la cama con otro tío como yo. Ni que hablar de que me la metan o yo meterla. Ese no es mi rollo. Esta filia sexual me agobia porque yo aspiro a casarme con una chica y formar una familia. Ya he tenido un par de novias aunque no nos hemos acostado.

¿Que puedo hacer?

4
  • Hola

    te comparto que yo también he tenido sueños eróticos con personas de mi mismo género y no me considero homosexual. las prácticas sexuales, que son el repertorio erótico con el que disfrutamos, son independientes de tu orientación sexual.

    desde este lado pareciera que necesitas hablar con alguien que no te juzgue: podes buscar el centro de jóvenes de tu región autónoma. en algunas escuelas hay personal de enfermería que están súper formadas para hablar sobre estas cosas. el chat de bróders empieza a las 18 hs y yo habla con una persona muy maja hace unos meses

    no puedo decirte qué hacer pero te recomiendo que NO hacer: no te quedes solo con tus dudas, busca ayuda.

    Ey! Lo que describes es bastante más común de lo que crees! En la adolescencia, especialmente en espacios separados por género, es frecuente que la exploración sexual se de experimentando cositas que pueden a veces ser homoeróticas pero esto on tiene por qué defina una orientación sexual. Tu admiración por los chicos populares y atléticos se puede haber mezclado con la presión del desarrollo sexual. y esto crea un vínculo entre excitación y admiración.
    También te diría que puedes ser perfectamente bisexual, no hace falta decantarse siempre por uno de los dos géneros.
    Pero en cualquier caso, esto no es patológico; es una respuesta humana totalmente normal. El trabajo crucial creo que ahora es que te des cuenta eres mucho más que tus pensamientos o impulsos sexuales. Tu deseo de formar una familia con una mujer habla de una atracción romántica y emocional que es igualmentnte válida

    Buenas! En primer lugar, te diría que los traumas se solucionan con terapia o hablando con gente experimentada. También creo que es algo bastante frecuente, pero eso no quita que tengas que abordar el tema para que luego cuando ganes madurez no se agrave.

    Pero te diría que vivas experiencias nuevas: por ejemplo, sal de fiesta, apúntate a un gimnasio o a clases de lo que sea, interacciona con gente y examina tus emociones. Siempre sin acosar por supuesto ni siendo o estando desesperado.

    Un saludo 🙂

    Buenas! En primer lugar, te diría que los traumas se solucionan con terapia o hablando con gente experimentada. También creo que es algo bastante frecuente, pero eso no quita que tengas que abordar el tema para que luego cuando ganes madurez no se agrave.

    Pero te diría que vivas experiencias nuevas: por ejemplo, sal de fiesta, apúntate a un gimnasio o a clases de lo que sea, interacciona con gente y examina tus emociones. Siempre sin acosar por supuesto ni siendo o estando desesperado.

    Un saludo 🙂