Te cuento: viví una relación como la tuya. O, al menos, muy parecida. Y a día de hoy puedo decirte que lo que yo viví, y algunas de las cosas que describes, son de una relación de maltrato. Sí, los tíos también sufrimos maltrato. Es un maltrato diferente, pero es maltrato. No voy a decirte «es que todas son malísimas» porque no es cierto, yo me llevo genial con mis otras ex y somos amigos, y ahora tengo una novia increíble. Pero tampoco hay que tener miedo de decir claro que hay novias que saben hacernos daño.
Controlar tu whatsapp es una forma de controlarte a tí. Prohibirte hablar con otras amigas, también. Que tengas miedo de no contestarle porque se pone histérica, o de dejarla porque pueda hacerse daño, TAMBIÉN es una forma de tenerte controlado. Es una amenaza, para conseguir lo que quiere de tí. Y eso no es una relación sana.
Pero es que, además, lo que describes de que te persigue insultándote y empujándote, o pegándote, intentando que le pegues tú a ella, es maltrato. Y además es una de las formas de maltrato que más se repiten contra los hombres. Porque, si devuelves la torta, sabes que lo va a usar para decir que tú eres un maltratador.
Estoy seguro de que has buscado ayuda y no la has encontrado. Y lo sé porque lo he vivido. Hay poca información y casi ningún servicio de asistencia que nos ayude a nosotros. También es difícil contarlo a gente de confianza, o a un médico, o a, yo que sé, la policía, porque encima piensas que te van a mirar como si fueses un bicho. Un tío al que le tiene aterrorizado cómo reacciona su novia y al que le pegan.
Pero hay salida, colega. Te lo aseguro. Y hay ayuda.
La primera ayuda te la puede dar un psicólogo. No estás loco, no vas por eso, pero te va a hacer falta tener herramientas para poder defenderte. Si aun estás en el instituto, y en tu centro hay un orientador que sea psicólogo, puede ser una opción. Sé que piensas que no puedes hacer eso, que es como «chivarse» o «traicionarla» pero ese sentimiento lo hemos tenido todos los que hemos pasado por ahí. No eres un chivato. No es una traición. Te pueden dar ayuda, y un buen psicólogo NUNCA te va a decir que hagas algo que no quieres hacer. Porque seguramente ahora mismo no quieras dejarla, y nadie te va a convencer de lo contrario.
También te pueden ayudar en tu centro de salud. Si te ven en una situación que está afectando a tu salud mental, te van a echar una mano, y te van a aconsejar. Y con algo así, suelen darse prisa. El médico te puede escuchar, y derivarte a equipos especializados.
Y, con suerte, a veces también te pueden ayudar, aunque te parezca rarísimo, en el teléfono 016. Es para todas las violencias en pareja.
Ahora mismo, estoy seguro, no vas a hacerme caso, porque lo primero que te voy a decir no te va a gustar: tu relación con ella no va a mejorar. No se va a arreglar, y ella no va a cambiar. Quizá algún día, pero no mientras seáis novios. A veces te lo va a parecer, cuando esté tranquila y sientas que te quiere. Pero a la larga, esos momentos son muchos menos, y lo malo cada vez es peor. Tarde o temprano la vas a tener que dejar, por tu salud.
Me pasé cinco años metido en algo así. Horrible, lo peor que he vivido nunca. Mi ex me arrinconaba pegándome e insultándome, provocándome para que le pegase yo. Me tiraba cosas a la cabeza. Hasta intentaba provocar accidentes de coche que nos podían haber matado a los dos. Mi móvil y mis redes los tenía vigilados, clonó mi whatsapp. Y me separó de mi familia y de mis amigos. Cuando yo ya no podía más, y del miedo que tenía no le discutía, empezó a humillarme, y me hizo creer que a mí no me iba a querer nunca nadie.
Fui a una psicóloga sin decírselo a ella. Y la psicóloga me dijo que no me iba a intentar convencer de que la dejase, que sólo me iba a dar herramientas para defenderme y que así yo pudiese decidir. Funcionó. Y, sobre todo, me hizo ver que yo no me merecía eso.
Aun aguanté con mi ex unos cuantos meses, pero al final me marché. Y cuando la dejé, siguió acosándome. Caí en una depresión terrible. Y fui al médico. Le dije a mi doctora lo que me había pasado, actuó de inmediato y me mandó a salud mental. Sí, a día de hoy, tengo un papel donde pone que sufrí maltrato. Y es importante, porque también es importante que a lo que nos pasa a nosotros también le pongan un nombre, y no parezca que para nosotros nunca hay ayuda ni hay nada.
Te queda trabajo por delante, colega. Te mando un abrazo y un montón de ánimo. Lo bueno es que vas a salir de ahí, te lo aseguro. Espero que pronto, para que no te queden luego miedos y heridas que son complicadas de arreglar. Pero tranquilo, que tendrás relaciones mejores, y verás que hay cosas más sanas que vivir.